La relación entre desperdicios alimentarios y alimentación equilibrada

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Comer de forma equilibrada, preservando el medio ambiente, ¡es el desafío actual! Un nuevo estudio agrega a esta ecuación la influencia de los residuos de alimentos y da pistas interesantes: una mejor información de los consumidores podría mejorar la situación. La comida desperdiciada cada año en todo el mundo podría alimentar a casi 2 mil […]

Comer de forma equilibrada, preservando el medio ambiente, ¡es el desafío actual! Un nuevo estudio agrega a esta ecuación la influencia de los residuos de alimentos y da pistas interesantes: una mejor información de los consumidores podría mejorar la situación.

La comida desperdiciada cada año en todo el mundo podría alimentar a casi 2 mil millones de personas. La producción de estos alimentos requiere muchos recursos, como tierras cultivables, agua o productos químicos ( fertilizantes, pesticidas,…) que son finalmente finalmente no se utilizan para nada. Por lo tanto, el desperdicio alimentario es un excelente indicador del impacto de los alimentos en el medio ambiente,  sin embargo, a menudo no se tiene en cuenta en los estudios que analizan el vínculo entre la calidad nutricional de los alimentos y su huella ecológica.

PUESTA EN CONSIDERACIÓN DEL DESPERDICIO ALIMENTARIO

Este nuevo estudio  de EE.UU, ha examinado de cerca la relación entre el desperdicio de alimentos a nivel del consumidor,  la calidad nutricional de la alimentación y numerosos indicadores de sostenibilidad, incluido la utilización de tierras agrícolas, agua para riego y  pesticidas y fertilizantes. Los consumidores estadounidenses están muy preocupados por esta problemática, porque desperdician 422 g de alimentos por persona por día, cuya producción moviliza 12 millones de hectáreas de tierras cada año.

MEJORAR EL CONOCIMIENTO DEL CONSUMIDOR

Los resultados muestran que una dieta de mejor calidad nutricional está asociada a un mayor desperdicio alimentario y al uso de agua y pesticidas. Por otro lado, induce a menos explotación de tierras cultivables. Los científicos atribuyen esto al puesto importante que ocupan las frutas y verduras en una alimentación equilibrada. Su producción requiere poca tierra cultivable, pero una cantidad importante de insumos agrícolas. Estos resultados sugieren que se necesitan esfuerzos simultáneos para mejorar la calidad nutricional y el desperdicio alimentario. Para hacer esto, la información del consumidor juega un papel decisivo. Los desechos podrían reducirse  si los consumidores tuvieran un mejor conocimiento de la preparación, reciclado de los restos y desechos (cáscaras para cocinar, etc) y conservación de frutas y verduras o una mejor comprensión de las menciones en los embalajes ( por ejemplo “a consumir hasta” o “a consumir de preferencia antes del”).

Conrad Z., et al., PLoS ONE, 2018, 13(4): e0195405.