Comer mejor para una mayor longevidad

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El peso de los años no es el mismo para todos. Mientras que la fuerza muscular, la autonomía, las capacidades de percepción y hasta la cognición abandonan a algunos desde su llegada a la tercera edad, hay otros que llegarán sin problema a soplar sus cien velas. La ciencia comienza a desvelar algunos mecanismos subyacentes de la longevidad.

EL ESTILO DE VIDA: UNA MEDIDA DE LA CALIDAD DE VIDA

Primera enseñanza: la calidad del envejecimiento está estrechamente ligada al estilo de vida. Y estas verán crecer su importancia a medida que avanza  la edad. Pero ¿qué entendemos por hábitos de vida? Cuando hablamos de envejecimiento, cinco factores están en la mira: el sedentarismo, la hipertensión arterial, la obesidad, la diabetes y el tabaquismo. Es difícil distinguir el impacto de cada uno pero están estrechamente relacionados. Por ejemplo es más probable que una persona que haya tenido una actividad física regular tenga un peso óptimo, no fume y no tenga diabetes.

COMER MEJOR ES UN PILAR DE LA LONGEVIDAD.

Hay un factor que, sin embargo, se destaca independientemente de los demás: es el de la alimentación. Los estudios confirman la creencia generalizada de que una dieta sana y equilibrada es una de las claves de un buen envejecimiento. La receta para una jubilación saludable? Alto consumo de frutas, vegetales, patatas, granos integrales, productos lácteos y alto contenido de ácidos grasos omega-3 combinado con un bajo consumo de bebidas alcohólicas.

 Y SOBRE TODO NO COMER MENOS, SIN CONTROL MÉDICO.

Para poner todas las oportunidades de nuestro lado, es necesario una restricción calórica? Desde el final de los años 1980, muchos estudios mostraron que la reducción del aporte energético en diferentes especies animales permitía aumentar significativamente la esperanza de vida y retrasar la aparición de enfermedades asociadas al envejecimiento. De aquí, a concluir que solo es necesario comer menos para vivir por más tiempo, solo hay un paso…. que no debes seguir! O al menos, no importa como, ni a que edad.

No se trata de ser quisquilloso cuando nuestro cuerpo está debilitado, ya sea por la edad avanzada, el estrés o una  enfermedad. Mantener un suministro adecuado de calidad y cantidad sigue siendo de vital importancia, para garantizar en particular la ingesta adecuada de proteínas, vitaminas D, E, C y B9, aliados esenciales de un cuerpo debilitado.

Si, por otro lado, se establece una dieta en un ambiente favorable, es decir, con el mantenimiento de un peso corporal adecuado, la práctica de una actividad física regular y una evolución en un entorno saludable, solo puede ser beneficioso.

SER CENTENARIO SIGUE SIENDO UN MISTERIO

Si los conocimientos mejoran, llevados por el interés que suscita este campo de investigación, la longevidad todavía guarda su misterio. ¿Por qué mecanismos, la restricción calórica mejora el envejecimiento? ¿Cuál es el papel exacto de los ácidos grasos ? Cuál es el peso corporal óptimo que debemos tener mientras envejecemos? Las preguntas aún son muchas. Y escuchando a los centenarios el camino a la longevidad no siempre es recto…